lunes, 14 de mayo de 2012


De regreso a casa:

Mi regreso de este maravilloso viaje por los Montes de Málaga y Almería empezó el viernes 10 de mayo.
Estaba en Almería España, me bajo del taxi que me llevó a la central de autobuses para tomar el bus que me llevaría a Madrid y de ahí a mi México; al sacar la maleta de la cajuela(que iba choncha de gorda) se le rompe una llantita. Me voy acercando a la entrada arrastrando prácticamente la maleta que sentía muy pesada, además traía una mochila en la espalda también muy pesada y un bolso repleto en el hombro. A medida que me acercaba al Anden de salida empiezo a sentir por todo mi cuerpo un gran miedo.
Pienso - llego a las 4:30pm a Madrid, de ahí tomo el metro que me lleve al centro, busco un hotel pequeño, paso ahí la noche y luego mañana tomo de nuevo el metro hasta el aeropuerto y después-...
Me entra un ataque de pánico, solo de imaginarme arrastrando esa maleta tan pesada llena de piedras (literal yo colecciono piedras y me traía bastantes). -...Así vas por la vida Rocío, cargando con piedras, con exceso de equipaje y sola...- El miedo me tomo entre sus dedos y empecé a llorar, no sabía que hacer, me paralice, las ideas venían una tras otra a mi mente solo pensando lo difícil que sería todo -¿y si me pierdo? ¿y si no me alcanza del dinero? ¿y si me asaltan por traer cara de despistada?-...y muchas veces así es mi vida repleta de dudas y de sufrimiento interno por andar con exceso de equipaje emocional.

Mi celular estaba bloqueado y de un teléfono público le llamé a Teresa mi amiga que me dio hospedaje en Málaga. Ella me recibiría en su casa sin problemas después de todo mi vuelo era hasta las 12:35am del sábado. Compre el boleto y me regrese a Málaga.
Carlos su esposo, David su hijo y Tere me llenaron de cariño y atenciones.
Decidí ir más ligera de equipaje, compre una maleta pequeña y con grandes y fuertes ruedas (para fluir por la vida sin problemas) deje casi la mitad de mi ropa y ...las piedras más grandes. Dejé también parte de las cosas que había comprado.
Esa noche dormí muy tranquila y ligera. Al día siguiente después de una cálida despedida me fui a Madrid.

7 horas de Málaga a Madrid en camión, media hora en metro para llegar al aeropuerto de Barajas, una media hora más perdida en la terminal 2 hasta que me dijeron como llegar a la terminal 4. De ahí y un poco más tranquila llego a documentar mi equipaje, enseño mi hojita con los datos del vuelo, mi pasaporte , y... -Señora su vuelo ya salió, a las 12:35 am del 12 de Mayo...y en este vuelo no hay espacio, lo siento, viene lleno por ser fin de semana, mañana no hay vuelo, el lunes está lleno, saldría hasta el miércoles...la podría poner en lista de espera pero es prácticamente imposible usted decide... pero yo no veo como-
Mi cara era de susto espanto terror, no conseguía cerrar el boca y no dejaba de pensar “cabeza de jilipolla (que imagino que es como cabeza hueca o de calabaza)
-Podemos documentar la maleta por si hay alguna posibilidad pero se sabrá hasta el final ya que se cierre el vuelo- (yo continuaba con la boca semi abierta y los ojos desorbitados, mientas mil pensamientos cruzaban por mi mente como fuego cruzado).
La señorita me entrega el pasaporte me quedo con él en la mano y voy a migración para buscar la sala de abordar, todo esto como autómata, haciendo un esfuerzo por controlar mi respiración para no perder el control de mis emociones, hago todo el tránsito en ese aeropuerto enorme camino y camino con un paso rápido y pensamientos aún más rápidos como si pudiera resolver la situación en mi mente, me subo al trenecito que te lleva a la parte internacional. Al llegar al área de tiendas libres de impuestos me digo, calma Vázquez ya estás aquí ten fe las cosas pasan por algo, si te quedas te quedas si ta vas pues ya está ya no te tortures con razonamientos y culpas inútiles.
Bueno aprovecharé para comprar unos regalitos con los 100 euros que me quedan y pues tengo mi tarjeta de crédito por si se me antoja lago más y como dice mi amiga Ceci “calma y control Rocío todo saldrá bien”.
Me paseaba por ahí y por allá tratando de distraerme entre relojes, chocolates y perfumes cuando caigo en cuenta que traigo aun el pasaporte en la mano y. Me digo -Mujer guarda eso en tu cartera, no sea la de malas que lo pierdas, ya te ha pasado bastante-..¿mi cartera?? ¿MI cartera??? ¡¡¡¿¿¿MI CARTERAAAAAA!!!!!!!?????? HOOOOO DIOSSSSS LA DEJE EN LA PRIMERA VENTANILLA!!!! casi corriendo llego a un módulo de Iberia y le comento a la señorita y ella me contesta -Lo voy a reportar pero la pudo tomar cualquier persona-. Dejé la cartera en una tarima que no estaba a la vista de la persona que me atendió.
Mi celular bloqueado (que raro, reflejo de mis problemas de comunicación y mi aislamiento) voy a un módulo para conectarme a internet, traía 10 euros en la bolsa y la media hora estaba a 6 euros, así que empiezo a mandar mensajes a los habitantes del planeta México para que alguien la avisara a mi esposo, y para que me mandaran ayuda espiritual para no perder la calma y la cordura, no tenía idea de la hora en México al no recibir respuesta pensé que era de madrugada o algo así.

Entre mareas y turbulencias emocionales consigo dominar mi barco y no hundirme, respiro y empiezo a dar gracias a Dios por el magnífico viaje tan lleno de experiencias hermosas en las que me sentí rodeada de tanto cariño.
Nivelando mi barco emocional y mas serena me pongo ha pensar en opciones de rescate, bueno Tom Hanks vivió en un aeropuerto creo que por 6 meses, lo mío serían 3 días y medio.
-Bueno Señor estoy en tus manos y mándame a tus Angeles, te amo Gracias-.

Como por las 11 de la noche hora Madrid ya con la mar en calma sucede algo mágico, entra una llamada...¡mi esposo!!! (gracias mi ángel por la conexión inalámbrica) que alivio escuchar su voz ...pero en ese mismo instante todos mis esfuerzos por controlar la marea emocional se derrumbaron y chorros de lágrimas salina por mis ojos tratando de explicar que había perdido el vuelo, mi angustia era más por lo de mi cartera, pero eso no se lo dije a Gonzalo para no preocuparlo más.

Terminamos la llamada y aun no podía entubar el agua que salía de mis ojos, en medio del moco jinete un amable señor Manuel Vázquez, español radicado en Veracruz desde hace 30 años se acercó a mi y me sacó plática con una voz dulce y cálida, me dijo que a él también le había ocurrido algo así en uno de sus tantos viajes, que me calmara que todo saldría bien y así su tranquila conversación alejo de mi mente la película de terror.

Llega la hora de abordar el avión y comienzan a llamar en el orden acostumbrado, personas con niños, personas con necesidades especiales, primera clase, diamantes, primera plus etc.
Los de las filas de hasta atrás, los de en medio, en donde iba mi amigo que se despidió con una gran sonrisa...los de las primeras filas y la sala se quedaba vacía, hasta que dicen mi apellido...corro al mostrador y dice la encargada Sra. Vázquez por favor valla a comprar un boleto...quede helada ...
para la lotería ¿¿¿queeee???? tiene usted mucha suerte de seguro se la saca hay un lugar disponible para usted, ¡YEESSSSSSSSSSS! Grite baile y brinque. Un minuto antes de que entrara por la puerta llega la primera señorita, la del módulo inicial con mi cartera en la mano y muerta de la risa mi dice ¡de verdad compre un boleto, unos mexicanos me entregaron su cartera!!!! ( gracias a mis amigos desconocidos Mexicanos).
Que les puedo decir, le agradecí a grito pelón y a brinco y brinco.

Ya sentada en mi lugar asiento 11L salieron una lagrimas más de agradecimiento y alegría.
El avión llegó a las 5:30 am y como los últimos serán los primeros...mi maleta que entró al final salió al principio, la cogí y corrí para hacer los trámites de entrada al país, ya traía todos los documentos llenos y en la mano, de ahí paso todos las filtros me toca semáforo verde y corro (con mi maleta de grandes ruedas y ligera de equipaje) hasta Volaris (linea aérea mexicana) que está al otro extremo del aeropuerto, documento y corro hasta la puerta número 16 para abordar a la 6:00am.
Todo salió perfecto.

Ya sentada de nuevo en el avión que me traería a casa solo podía dar gracias, gracias, gracias, te amo gracias Dios gracias.
En el avión me tome esta foto para publicarla en esta historia, a la hora de hacer clic veo una gran luz...TODOS MIS ÁNGELES QUICIERON SALIR EN LA FOTOOOOO!!!!!


Doy gracias con todo mi ser a mi Padre mi amoroso y fiel amado Sanador a mis Angeles guardianes y mis ángeles amigos que también son custodios de mi corazón, a los ángeles Españolitos, a los Mexicanitos, a mis amigos, hermanos, papás, a mi angelita de la Paz B. C. y a Margarita, a mi querida Machetes, tíos, primos, amigas a Gonza, David y Perla mis amados hijos y mi esposo y compañero Gonzalo. A mis queridos amigos Juan Carlos, Teresa, el gran David, a José Antonio y a la pequeña Alejandra por darme hospedaje y un lugar en su corazón.
GRACIAS por acompañarme en este viaje.

PD: La llantita se rompió, la crisis entro, regreso sobre mis pasos, me desprendo y libero de la sobre carga, aligero mis pasos y gracias a esto pude correr y correr para alcanzar el último vuelo, el que me traería hoy 13 de mayo a casa a mi hogar.

Todo mi cariño hoy y siempre

Rocío